Carod encarga un informe sobre lo que contamina con sus viajes
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Los viajes de Carod le cuestan a la atmósfera 800 toneladas de CO2
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Los controvertidos viajes de Josep Lluís Carod-Rovira alrededor del mundo no sólo son caros, también altamente contaminantes. La Conselleria de Vicepresidencia de la Generalitat catalana que dirige emitió en 2008 un total de 1.284 toneladas de CO2, de las que el 62,1% -cerca de 800 toneladas- se originó a causa de los desplazamientos en avión, según un informe del Consejo Asesor para el Desarrollo Sostenible (Cads), órgano asesor de la Administración autonómica.
Se da la circunstancia de que las cifras son el resultado de un encargo realizado por el mismo Carod, en el marco de un plan de su gabinete para calcular, reducir y compensar las emisiones de gases de efecto invernadero, como primer paso para convertirse en una organización neutra en la emisión de carbono y obtener un certificado que así lo acredite, informa Europa Press.
Según revela el mismo informe, el consumo de electricidad supuso el 35,6% de las emisiones restantes, mientras que los desplazamientos en coche originaron el 1,2% y el consumo de papel el 0,85%, entre otros.
Como medidas compensatorias, la Conselleria de Vicepresidencia ha decidido incorporar en el futuro un sistema de videoconferencias que permita la reducción de los vuelos «de corta y mediana distancia», o la eliminación definitiva del uso de papel blanco, ya que la producción de reciclado origina menos emisiones.
Asimismo, el departamento que dirige Carod-Rovira adquirirá créditos compensatorios en el mercado voluntario de carbono, regulados por Naciones Unidas.
Por otro lado, la iniciativa guarda coherencia con la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD), que seleccionará proyectos de eficiencia energética o energías renovables en países en vías de desarrollo.
De momento, la mejora en la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera no verá resultados en el próximo informe, de 2009, en la que se detectó una prolífica actividad en viajes y de inauguración de embajadas.
Uno de los últimos capítulos que pueden servir de ejemplo de que todavía falta tomar conciencia es lo vivido el pasado 17 de enero, durante la inauguración del aeropuerto de Alguaire (Lérida). Carod llegó allí junto a toda la comitiva oficial en el avión fletado por la aerolínea Vueling. En cambio, fue el único que regresó a Barcelona en un helicóptero. El argumento: debía tomar en un breve espacio de tiempo un avión con destino a Senegal. Pero para tomar el helicóptero, antes debió subirse a un coche oficial que le llevara al helipuerto de Alfés, a 34 kilómetros por carretera desde Alguaire.
Barcelona |
El Racó d´en Josep Lluís, El Mundo
04 de febrer de 2010